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El testimonio de Natacha: despertarse con la fibromialgia y con una artritis reumatoide no discapacitante

Este testimonio forma parte del proyecto de fin de estuidos de Gaëlle Regnier, estudiante de fotografía en la Escuela de Fotografía y Técnicas Visuales Agnès Varda, en Bruselas. Ella eligió el dolor crónico como el tema de este reportaje fotográfico para destacar a los pacientes y su lucha.

El testimonio de Natacha
Despertarse con la fibromialgia y con una artritis reumatoide no discapacitante

Natacha-testimonio

"Esta mañana, me levanto, y como tantos otros días durante años, mi cuerpo es como un árbol muerto. Le lleva ponerse en marcha. Pongo un pie en el suelo y es como si mis tobillos fueran una rama agrietada. Un trozo de madera verde que se hunde en mi carne, en mis huesos, como miles de astillas que entran en mi piel.

Como un árbol al viento, oscilo antes de encontrar una apariencia de equilibrio. Paredes, puertas, muebles vienen a mí como si se sintieran atraídos. Sujetarme a las paredes para no caer, pero me duelen los brazos, mis hombros se fijan a través de puñaladas de dolor, tengo las manos en garra.... por no hablar de mis piernas, la espalda me dice que he dormido en un lecho de piedras.

Necesito calor para relajar este cuerpo que tantas veces me parece que tiene 100 años. Me moveré, saldré, seguiré adelante, tendré el valor de vivir un día que puede ser un infierno y puede que no tanto.

Como siempre sonreiré, me pararé y encontraré la belleza en una nube, el vuelo de un pájaro, la música, la amistad y el amor de mis seres queridos. No voy a mostrar a los demás por lo que estoy pasando porque esto me encierra aún más en una jaula de dolor.

Mañana puede que no pueda levantarme porque habre hecho demasiado hoy, me habre esforzado demasiado por vivir, pero pasado mañana estaré aquí. Pensaré en dividir mi tiempo de vida en períodos de descanso que me permitan avanzar, incluso a la velocidad de un caracol.

Bienvenidos a mi mundo llamado fibromialgia y artritis no discapacitante".

 

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¡Muchas gracias a Natacha por compartir su historia! No olvides comentar este testimonio para dar tu apoyo y compartir con otros miembros lo que es más difícil para ti a diario.

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