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Cáncer de cuello uterino: ¡todo lo que necesitas saber!

Publicado el 25 ene. 2022 • Por Candice Salomé

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), casi 2.000 mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de cuello uterino en 2020. Es la octava causa de mortalidad por cáncer en las mujeres en España.  

Pero, ¿qué causa el cáncer de cuello de útero? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Se puede prevenir? ¿Cuáles son los tratamientos? 

¡Te lo contamos todo en nuestro artículo! 

Cáncer de cuello uterino: ¡todo lo que necesitas saber!

¿Qué es el cuello del útero? 

El útero es un órgano hueco, con forma de pera, situado en la parte inferior del abdomen de la mujer, entre la vejiga y el recto. La parte inferior (más estrecha) del útero se abre en la vagina y se llama cuello uterino o cérvix. La parte superior (más ancha) es el cuerpo del útero. 

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Fuente: SEOM

El cuello del útero segrega permanentemente moco: es el moco cervical. Lubrica la vagina y constituye una barrera que protege el útero de las infecciones

Además, el moco cervical desempeña un papel importante en la reproducción. Durante la mayor parte del ciclo menstrual de la mujer, es espesa y bloquea el paso de los espermatozoides. Durante la ovulación, se vuelve muy fluido y facilita así el movimiento de los espermatozoides desde la vagina hasta el útero para encontrarse con el óvulo expulsado por el ovario. 

¿Qué es el cáncer de cuello uterino? 

El cáncer de cuello uterino, también llamado cáncer de cérvix, está causado, en la mayoría de los casos, por una infección persistente con un virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo. Esta infección es muy común (el 80% de las mujeres se infectan al menos una vez en su vida) y se transmite por contacto sexual

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) suele curarse espontáneamente gracias al sistema inmunitario. Sin embargo, en el 10% de los casos, el virus persiste. 

Cuando el virus se instala de forma permanente en el cuello uterino, puede provocar cambios en el epitelio*: son las llamadas lesiones precancerosas

En casos más raros, estas lesiones pueden convertirse en cáncer. La evolución es lenta, ya que el cáncer suele aparecer entre 10 y 15 años después del inicio de la infección persistente por el virus

La infección persistente por un virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo es el principal factor de riesgo para desarrollar un cáncer de cuello de útero. Sin embargo, hay otros factores de riesgo que pueden contribuir al cáncer de cuello uterino, como el tabaquismo, la inmunosupresión (por ejemplo, debida al VIH o a medicamentos inmunosupresores), otras infecciones de transmisión sexual, el uso prolongado de anticonceptivos orales, etc. 

Casi todos los cánceres de cuello de útero son carcinomas. Esto significa que se originan en la capa superficial (epitelio) de la membrana mucosa que recubre el cuello uterino. 

Los carcinomas se dividen en 2 tipos: 

  • Carcinomas de células escamosas (85% de los casos). Se desarrollan en el ectocervix (la parte externa del cuello uterino, accesible a simple vista), 
  • Adenocarcinomas (15% de los casos). Se desarrollan en el endocérvix (la parte interna del cuello uterino, que se extiende desde el orificio interno al externo y forma el canal cervical). 

En la mayoría de los casos, no hay síntomas en las primeras fases de la enfermedad (antes de que aparezcan las lesiones cancerosas).  

Sin embargo, cuando estas lesiones están presentes, puede producirse una hemorragia durante las relaciones sexuales (entre períodos o después de la menopausia). También puede producirse un flujo vaginal anormal y/o persistente, relacionado con un desequilibrio de la flora vaginal por el cáncer.  

En caso de cambio de flujo vaginal, sangrado o cualquier otro síntoma ginecológico, es imprescindible consultar al médico. 

* El epitelio es el tejido de células que recubre el interior de los órganos huecos, incluido el útero. 

¿Se puede evitar el cáncer de cuello de útero? 

El cáncer de cuello uterino puede prevenirse mediante dos intervenciones complementarias:  

  • Vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), 
  • Y citología vaginal por frotis, que permite detectas las lesiones precancerosas y tratarlas antes de que se conviertan en cáncer. 

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad grave. Sin embargo, cuando se descubre y se trata a tiempo, las posibilidades de recuperación son mucho mayores. 

¿Cómo diagnosticar y tratar el cáncer de cuello de útero? 

El diagnóstico 

Se sospecha de cáncer de cuello uterino si se detecta una anomalía durante un examen de detección o si han aparecido síntomas. 

Para realizar el diagnóstico, se toman muestras de las lesiones. El examen anatomopatológico de estas muestras permitirá confirmar el diagnóstico. La extensión de la enfermedad se determina entonces mediante pruebas de imagen y una resonancia magnética de la pelvis

Todos estos exámenes, necesarios para el diagnóstico, permiten caracterizar con precisión cada cáncer y definir el tipo de células implicadas, la profundidad del tumor en la mucosa, pero también su posible extensión a los órganos vecinos o a los ganglios linfáticos cercanos y su posible extensión a órganos distantes (metástasis). Para una mujer con cáncer de útero, las posibilidades de supervivencia a los 5 años del diagnóstico son superiores al 80%, mientras que en el caso del cáncer de útero metastásico son de alrededor del 15%. Esta estadística resume lo importante que es detectar el cáncer de útero a tiempo, antes de que haya progresado gravemente. 

Los tratamientos

El tratamiento del cáncer de cuello uterino incluye la cirugía, la radioterapia externa, la braquiterapia o la quimioterapia, solas o combinadas, dependiendo de la extensión de la enfermedad. 

La cirugía se utiliza principalmente para tratar los tumores limitados al cuello uterino que tienen un tamaño inferior a 4 centímetros. Suele implicar la extirpación del útero, de algunos tejidos y órganos circundantes y de los ganglios linfáticos. 

La radioquimioterapia concurrente, que combina la radiación de haz externo, la braquiterapia y la quimioterapia, es el tratamiento estándar para los tumores de más de 4 centímetros o para los tumores que se han extendido más allá del cuello uterino (hacia la pelvis). 

En los casos en que los tumores se han extendido a órganos distantes (metástasis), el tratamiento se basa en la radioterapia (generalmente externa) y/o la quimioterapia. 


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avatar Candice Salomé

Autor: Candice Salomé, Redactora de Salud

Candice es creadora de contenidos en Carenity y se especializa en la redacción de artículos de salud. Le interesan especialmente los campos de la psicología, el bienestar y el deporte. 

Candice tiene un máster... >> Saber más

¿Quién hizo la revisión?: Antoine Seignez, Farmacéutico jefe de proyecto de Data Science

Antoine es titular de un doctorado en farmacia y de otro en ciencias de la vida, especializado en inmunología. Estudió en la Universidad de Borgoña. Varios de sus trabajos han sido publicados en revistas... >> Saber más

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