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Vida laboral y enfermedades crónicas: las experiencias y soluciones de los miembros de Carenity

7 jun. 2019

¿Es posible seguir trabajando cuando se padece una enfermedad crónica? A través de nuestra gran encuesta internacional, queríamos entender la vida profesional diaria de los pacientes, sus dificultades y sus soluciones.

Vida laboral y enfermedades crónicas: las experiencias y soluciones de los miembros de Carenity

Encuesta realizada en mayo de 2019 a 1.753 miembros de Carenity en España, Reino Unido, Italia, Francia y Estados Unidos. Para mayor relevancia, presentamos aquí los resultados dados por los miembros de Carenity en España.

La enfermedad tiene un fuerte impacto en la vida laboral

Queríamos saber si tener una enfermedad crónica influye en la carrera profesional. Para los miembros de Carenity que respondieron a la encuesta, la conclusión está clara: en una escala del 1 al 10, califican el impacto de la enfermedad en sus vidas laborales en 7,6. Cabe señalar que los directivos y las profesiones intelectuales superiores tienen una dificultad ligeramente menor en el trabajo que los empleados, los trabajadores o las profesiones intermedias.

Impacto en la vida profesional

La vida laboral se ve perturbada principalmente por la fatiga (impacto de 8/10) resultante de la enfermedad. Este podio se completa con el dolor crónico (7/10) y los trastornos de atención y de la concentración (5,6/10).

podium

>> Fatiga crónica: experiencias y soluciones de los pacientes

Por otra parte, la atención médica (frecuencia de las citas médicas, forma de administración de los tratamientos) no parece ser el aspecto que más afecta a la vida laboral. Sin embargo, se dio una puntuación de 6/10 al impacto de los efectos secundarios de los tratamientos en el trabajo.

Más de la mitad de los pacientes ya han pedido días libres debido a su enfermedad

Frente a la fatiga y a los otros síntomas de su enfermedad, es posible que los pacientes ya no puedan trabajar como de costumbre. El 69% de los encuestados se ausentó del trabajo debido a su enfermedad en los últimos 12 meses. En el 55% de los casos, se trataba de baja por enfermedad. En total, durante el último año, los encuestados estuvieron ausentes de sus puestos durante 97,3 días. Los artesanos, los comerciantes y los líderes empresariales son los que menos se han pedido días libres.

La distribución de los días libres/bajas por enfermedad:

Repartición de las bajas

El 73% de los encuestados benefició de "acondicionamiento" de su puesto de trabajo

El 73% de nuestros encuestados pudieron beneficiarse un acondicionamiento de su puesto de trabajo para poder seguir trabajando en las mejores condiciones posibles. La mayoría de las propuestas se referían a horarios de trabajo flexibles (34%), seguidos de una reducción del tiempo de trabajo (31%) y un cambio de profesión o de puesto de trabajo (20%). Por otro lado, el teletrabajo sólo se ofrecía al 5% de los pacientes.

"La mejor solución, en mi caso, sería mantener el teletrabajo (tres días de cinco laborables). Lo que me permite racionar mi tiempo y mis energías, ahorrarme circunstancias que me agotan como viajar en transporte público a horas puntas, repartir las tareas en función de mi estado físico y de la urgencia de las mismas, descansar cada cierto tiempo, etc. No sé lo que haría si tuviera que volver al trabajo presencial cinco días a la semana."

 

Cambios propuestos a los pacientes:

cambios en el puesto de trabajo

Estos cambios son necesarios y esperados por los pacientes: a igualdad de remuneración, el 52% de los miembros de Carenity preferirían seguir trabajando.

"Ahora mismo no trabajo, pero soy entrenadora deportiva, por lo que la fibromialgia ha cambiado mi vida por completo como podréis imaginar, pero como mi profesión me encanta, seguí dando clases aunque cuando llegaba a casa estaba molida."

 

Los pacientes carecen de conocimientos sobre el apoyo financiero disponible

El 93% de los miembros de Carenity que respondieron a la encuesta no reciben ningún apoyo financiero relacionado con su vida profesional. Mientras que el 19% no son elegibles, el 49% no sabe de ninguna ayuda financiera de la que puedan beneficiarse.

>> Ayudas financieras contra la pérdida total o parcial de ingresos. Lee nuestro artículo.

Sin embargo, existen procedimientos para obtener, por ejemplo, el reconocimiento de la condición de trabajador discapacitado a fin de recibir una pensión de discapacidad o una adaptación laboral.

Discriminación relacionada con la enfermedad en el lugar de trabajo

El 53% de los encuestados hablaron abiertamente sobre su enfermedad en el lugar de trabajo y "sólo" en el 7% de de los casos, los compañeros al corriente fueron desagradables.

"Que los jefes fueran mas comprensivos y permitieran que los trabajadores pudiéramos faltar al trabajo cuando tenemos que ir al médico o cuando estamos enfermos. Porque yo que soy discapacitada, voy a una entrevista y no me cogen. Tampoco lo hacen por la edad, tengo 46 años y mucho decir que los empresarios ayudan a los mayores de 45 y a los discapacitados pero es todo mentira."

Sin embargo, el 44% de los pacientes se sintieron discriminados. El 32% de ellos han sido acosados en el lugar de trabajo debido a su enfermedad.

discriminaciones sufridas por los pacientes

Soluciones de los miembros de Carenity para integrar mejor a los pacientes en el mercado laboral

Presentamos varias soluciones a los pacientes que respondieron a la encuesta. Todas fueron aprobadas, pero tres fueron preferidas por nuestros miembros:

  1. Promover la transición profesional de los pacientes con enfermedades crónicas a una profesión más apropiada.
  2. Llevar a cabo acciones en las empresas para sensibilizar sobre las enfermedades crónicas.
  3. Contar con el apoyo del Estado para estar mejor equipado, con el fin de adaptarse más fácilmente a la vida profesional (transporte al lugar de trabajo, sillas/oficinas adaptadas....).

El 91% de los pacientes también consideraron adecuado adaptar el entorno de trabajo creando espacios para descansar y/o aislarse (por ejemplo, para seguir su tratamiento).

Por último, el 66% apoya la obligación de las empresas de emplear a personas con enfermedades crónicas. Sin embargo, fue esta propuesta la que recibió los dictámenes más desfavorables: el 30% de los miembros se mostraron en contra.

"La incapacidad total permanente me limita para más tareas que mi propia dolencia. Hay trabajos que no puedo desempeñar no por mi dolencia, sino por las limitaciones de la Seguridad Social. Sería necesario flexibilizar las restricciones profesionales en pro de la integración laboral de las personas."

 

Mascota de Carenity ¡Muchísimas gracias a todos los encuestados!

Gracias a todos los miembros de Carenity que compartieron su experiencia para avanzar en la integración de las personas con enfermedades crónicas en el mercado laboral. A continuación puedes leer más de sus opiniones y soluciones sobre la vida profesional de los pacientes.

"Los primeros en tomar acción somos nosotros los pacientes, no debemos de tener vergüenza y debemos hablar sobre nuestra enfermedad, hablar y concienciar a nuestros compañeros. Apuesto que no somos los únicos en las empresas."

"Contratando a más personas con discapacidad, siendo mas comprensivos con las personas que tienen enfermedades crónicas, porque bastante tenemos ya con estar enfermos como para tener que aguantar malos tratos en el trabajo."

"Concienciando de que tenemos unas pautas a seguir, las cuales incluyen tratamiento, visitas médicas, descansos pautados... No son cosas que queramos, sino que necesitamos por prescripcion medica y de eso hay que concienciar a los empresarios."

"A través de los medios de comunicación y con talleres y charlas obligatorias para la concienciación pública. Las asociaciones de enfermedades crónicas y el personal sanitario pueden hacer un gran trabajo de promoción y sensibilización."

"Pienso que los pensionistas por enfermedad crónica deberíamos poder trabajar de alguna forma (adaptada) para poder completar nuestra pensión y poder tener mejor calidad de vida por lo menos a nivel económico"

"Dando mayor facilidad de accesibilidad al puesto de trabajo. Mayores bonificaciones a las empresas para impulsar la contratación y adaptación del puesto de trabajo, así como una mayor sensibilización en la misma."

avatar Louise-B

Autor: Louise-B, Content & Community Manager

Community Manager de Carenity Francia, Louise es también editora en jefe de la Revista de Salud para proporcionar artículos, vídeos y testimonios que se centren en las experiencias de los pacientes y que hagan oír sus voces. Con una formación multidisciplinar en periodismo, coordina la redacción de contenidos para las plataformas Carenity y facilita la experiencia de los miembros en la página.

Comentarios

el 10/6/19

En mi caso, me pusieron una protesis de rodilla a los 58 años. Llevaba 41 años cotizados y aunque en un primer momento no canalice bien el no volver a trabajar, ahora agradezco lo bien que se portó el médico de la empresa. Yo no podía seguir de pie ni andando todo el día de arriba abajo. 

Aunque no estoy descontenta con la pensión que me ha quedado, es injusto que se merme después de haber cotizado toda la vida, y más si es obligado por enfermedad, sin desmerecer a los que se quedan sin trabajo en edades avanzadas sin posibilidad de volverse a reincorporar

el 13/6/19

Yo tenia un taller de mármoles y granitos con otro socio. Ante una serie de problemas de índole personal, mi única forma de evadirme de estos era el taller. Así que cuando me quise dar cuenta me había convertido en un adicto al trabajo. Ante un evidente deterioro de mi cuerpo yo seguía con mis trece. Fueron mi socio y mis amigos los que decidieron tomar cartas en el asunto. Un día se presentó en el taller un amigo con un conocido que era médico. Este último me dijo que si quería acabar en una silla de ruedas que siguiera adelante. Fue al ponerme en manos de los médicos cuando me diagnosticaron poliartritis en estado muy avanzado, espondiloartrosis y osteoporosis y al tercer mes de estar de baja me concedieron la invalidez total absoluta. El no poder trabajar me provocó un gran vacío que no pude superar por mi mismo y no me quedó otra solución que ponerme en manos de un psicólogo. 

el 13/6/19

Yo iba a trabajar en unas condiciones lamentables, de hecho m llevaba el coche pq en transporte público no aguantaba de pie. Con 51 años m pusieron prótesis de cadera drcha.y necesito tb de la izqda..

Y estando de baja m ofreció la empresa una prejubilación y la acepte pq no podía ir trabajar y, hubiera tenido q pedir una incapacidad laboral.

Para mí ir a trabajar era un martirio y, fue un alivio prejubilarme, llevaba 40 años con EA.

Un saludo

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