La meditación y nuestro cerebro

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Temática de la discusión


• Miembro Embajador
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Buen consejero

Estimados amigos/as,


Siempre se ha dicho que la meditación es muy útil y beneficiosa para el ser humano e incluso una de las mejores terapias contra  las enfermedades neurodegenerativas, sepamos el por qué.


Espero sea de interés…


Saludos


Fuente de información: El Rincón de la Psicología


Fecha: Junio 2018


LA MEDITACIÓN Y EL CEREBRO


¿Cómo el yoga y la meditación cambia tu cerebro?


“Mens sana in corpore sano” aconsejaba Juvenal, aunque en realidad los orígenes de esta idea se pierden en el tiempo. La sabiduría hindú y oriental llevan años recomendando la práctica del yoga y la meditación para equilibrar cuerpo y alma. Ahora, a golpe de resonancia magnética, la ciencia está confirmando que ambas prácticas tienen un impacto positivo en nuestro cerebro.

Eso significa que el alivio de la ansiedad y la depresión, así como la mejoría en la atención y la memoria, no son resultados subjetivos sino que corresponden a cambios reales en la actividad cerebral. Por tanto, extender tu esterilla para practicar yoga o crear tu rincón de meditación es uno de los mayores regalos que puedes hacerte.


Los efectos del yoga y la meditación a nivel cerebral

1- Protege el cerebro del envejecimiento ralentizando la pérdida de sustancia gris

Las personas que practican yoga y meditación con frecuencia preservan mejor sus funciones cerebrales a medida que envejecen. Un estudio realizado en la UCLA reveló que quienes han meditado durante dos décadas tienen más volumen de materia gris. La sustancia gris se encuentra fundamentalmente en la corteza cerebral, que corresponde a la organización más compleja del sistema nervioso y se ha vinculado con el procesamiento de la información.

De hecho, la pérdida paulatina de las funciones cognitivas en la tercera edad se debe, en gran parte, a que durante el envejecimiento se pierde sustancia gris, de manera que el cerebro se “encoje”, literalmente. Tanto el yoga como la meditación nos ayudan a ralentizar ese proceso y mantener el cerebro más joven.

2- Cambia el volumen de áreas clave del cerebro


Una investigación realizada en la Universidad de Harvard comprobó que las personas que han practicado yoga durante los últimos 8 años tienen un volumen mayor en las áreas de la corteza vinculadas con las funciones cognitivas. También se ha apreciado que después de tan solo 8 semanas de práctica de la meditación aumenta el espesor del hipocampo, una zona vinculada con el aprendizaje y la memoria.

Además, tanto la meditación como el yoga disminuyen el volumen de la amígdala, una zona relacionada con el miedo, la ansiedad y el estrés. Estos cambios a nivel cerebral explican por qué ambas prácticas mejoran la atención y la memoria, ayudándonos a sentirnos más serenos y relajados. En práctica, aprendemos a darle a cada cosa su importancia ya que no reaccionamos ante todas las situaciones como si fueran un peligro.

3- Disminuye la actividad de la red neuronal por defecto y la tendencia a los pensamientos automáticos negativos

Uno de los estudios más interesantes realizado en los últimos años, llevado a cabo en la Universidad de Yale, descubrió que la meditación disminuye la actividad en la red neuronal por defecto, la que se activa cuando nos asaltan los pensamientos automáticos negativos.

El problema es que cuando la mente vaga libre, en muchos casos termina desarrollando pensamientos autorreferenciales, se atasca entre el pasado y el futuro, lo cual genera las preocupaciones. De hecho, no es casualidad que la activación de la red neuronal por defecto se haya vinculado con un mayor nivel de infelicidad e insatisfacción con la vida. La meditación y el yoga no desactivan esa red sino que la reconducen suavemente al momento presente, de manera que deja de convertirse en nuestra enemiga y podemos aprovechar al máximo su poder creativo.

4- Equilibra los neurotransmisores a nivel cerebral

Los neurotransmisores son sustancias que facilitan la conexión entre las neuronas, para que se pueda transmitir la información. De ese peculiar “cóctel” dependerá nuestro estado de ánimo e incluso nuestras decisiones.

Un estudio realizado en la Universidad de Boston reveló que la práctica regular del yoga suave libera un aminoácido llamado GABA en el tálamo. Este neurotransmisor ejerce una función inhibidora que nos ayuda a relajarnos, razón por la cual se encuentra en muchos de los medicamentos para la ansiedad. Después de una hora de yoga, la concentración de GABA en nuestro cerebro aumenta en un 27%.

Otro experimento realizado en la Srinakharinwirot University demostró que la meditación también es muy eficaz para disminuir el nivel de cortisol, la hormona del estrés. Ambas prácticas estimulan además la producción de endorfinas y opioides, los cuales estimulan la sensación de felicidad y alivian el dolor, respectivamente.

¿Cómo empezar a practicar yoga y meditación?

“El yoga es 99% práctica y 1% teoría”, dijo el maestro de yoga indio Sri Krishna Pattabhi Jois. Para dominar el yoga y/o la meditación necesitas practicar mucho, de manera que vayas descubriendo poco a poco las respuestas de tu cuerpo y profundices en tu mente.

No obstante, también es importante dominar las bases teóricas del yoga y la meditación, sobre todo si persigues un cambio realmente importante en tu vida. No se trata únicamente de conocer las posiciones para meditar o las posturas de yoga, sino de comprender y hacer tuya la filosofía que se encuentra detrás ya que ese cambio de actitud será, en última instancia, lo que te permitirá aprovechar al máximo todos los beneficios de ambas prácticas.

Inicio de la discusión - 27/1/20

La meditación y nuestro cerebro


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Muy buen artículo, gracia spor el aporte! to comencé hace unos tres años a practicar la meditación para relajarme a causa del estrés de cada día y sigo practicándolo hoy en día.... no sé realmente que efectos tendrá a nivel neuronal, más científicamente, pero en resumen, a mi me ayuda a estar bien conmigo mismo y con los otros y a sentirme bien en mi día a día...

La meditación y nuestro cerebro


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Hola, yo llevo un tiempo trabajando mi Yo, trabajando la Meditacion ,teniendo momentos de espiritualidad y relajacion, porque he visto que ello me hace sentir mejor . Intento disfrutar de cada instante, relativizar los problemas , observo que las cosas simples de la vida son las más extrordinarias. 

He pasado por situaciones personales muy graves, que me llevaron a dejar de lado mi cuidado en cuanto a la enfermedad, sabia que ese estres y esa dedicacion al 100% me quitaba de cuidarme, pero seguí adelante. Por fin llegó un dia que vi que los problemas seguian siendo los mismos y que yo no era mi prioridad . A partir de entonces intento pensar más en mi , por supuesto que no dejo de lado esos problemas , pero analizo todo y lo canalizo de otra forma . 

 He tenido la suerte de conocer a una persona que me ayuda, me abre nuevos horizontes , me valora y me aporta muchos recursos que antes no conocia. En definitiva , ha cambiado mi ACTITUD. Mis momentos de meditacion me hacen encontrarme conmigo misma y por fin sentir que puedo ser feliz , con esta enfermedad, y con los problemas que ahi siguen.

La meditación y nuestro cerebro


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Yo he realizado dos cursos de mindfulness y lo practico a diario, por la mañana, ya veces por la mañana y antes de irme a dormir por la noche. Me ayuda a relajarme cuando me da una crisis de ansiedad. Me centro en la respiración y así evito los pensamientos negativos que afloran ante una crisis. Me animo a mí misma diciéndome cosas positivas y se me va yendo la taquicardia poco a poco. He leído bastante sobre la meditación y los aportes positivos para el cerebro, tal y como describe el artículo.

La meditación y nuestro cerebro


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He olvidado decir antes que la meditación te sitúa en el presente, en el aquí y ahora, evitando que te pongas ansioso yéndote al futuro. Aquí dejo la dirección URL de una meditación que me gusta mucho. Son quince minutos: