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Pacientes Enfermedades infantiles

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Temática de la discusión

Miembro Carenity • Animadora de la comunidad
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Queridos padres,

Vuestro hijo dice "¡duele!"...

Puede ser un dolor pasajero o un dolor que se resolverá. En todos los casos, puedes, si lo deseas, ayudar a tu hijo a cambiar la forma en que vive su dolor y encontrar bienestar. Puedes, en colaboración con los médicos, convertirte en un jugador integral en la gestión de este dolor.

Algunas técnicas de relajación e hipnoanalgesia son simples y fáciles de usar.

leyendo un libro

¿Qué es el dolor?

Cuando una parte del cuerpo está sufriendo, un mensaje doloroso es transmitido por las fibras de sensibilidad al cerebro. Puedes ayudar a tu hijo a modificar, bloquear parcial o totalmente la transmisión del mensaje a través de la estimulación corporal. Este mismo mensaje doloroso también puede verse disminuido si la atención de tu hijo se ve cautivada por otra cosa: una historia, una consola de juegos...

De hecho, nadie puede enfocarse con tanta atención, en dos cosas al mismo tiempo: por ejemplo, dolor y un masaje o dolor y una historia o dolor y un recuerdo agradable...

Sin saberlo, ya usas estos métodos en tu vida diaria:

  • - "El beso mágico que viene a curar al bobó",
  • - "Caricia hecha durante el cuidado doloroso".

Tres familias de técnicas están a tu disposición:

Técnicas según la edad del niño

Dependiendo de la edad de tu hijo, algunas técnicas son más apropiadas que otras.

  • - En niños pequeños de 0 y 4 años, se prefieren las técnicas físicas.
  • - Entre los 4 y 7 años, los niños aprecian las técnicas de distracción.
  • - Después de 7 años, las imágenes visuales tienen su lugar.

Os proponemos algunos ejemplos basados ​​en la edad, pero probablemente conozcas otras formas de captar la atención de tu hijo. Al usar su lenguaje, sus palabras, sus experiencias positivas, su mundo mágico, lo ayudarás a reducir su miedo y a ejercer cierto control sobre su dolor. Gracias a tu colaboración, tu y su hijo podreis tomar parte activa en el alivio del dolor.

Técnicas físicas

Cuando un niño siente dolor, se concentra completamente en esa área y no escucha nada más.

Toda su atención se dirige a la "zona de dolor". Como resultado, el niño hace más casa a este dolor y la forma en que lo experimenta puede volverse muy intensa. Si en el momento justo cuando tu hijo vive una situación desagradable, masajeas o acaricias una zona apartada de la "zona de dolor", él podrá comenzar a centrar su atención en esta caricia y alejarla un poco más de esta "zona de dolor".

Ejemplos: abrazos, masajes, tocar el objeto favorito o la "mantita" acariciar un peluche, jugar con el chupete, mecerse, balancearse cuidadosamente...

Técnicas de distracción

Cuando un niño se lastima en algún lugar, las técnicas de distracción pueden, al igual que los métodos físicos, desviar la atención del niño de la "zona de dolor". A continuación, puedes dirigir la atención de tu hijo a cualquier elemento que los aleje de esta "zona de dolor" y acompañarlos en esa dirección.

Por ejemplo: burbujas de jabón, soplar hasta los pies, ver la televisión, tomar un libro, acariciar la "manta de seguridad", jugar con una consola de juegos...

  • - Contar una historia
  • - Hablar con el niño a través de su juguete favorito
  • - Soplar burbujas de jabón
  • - Soplar lejos
  • - Mirar su programa favorito

Técnicas de imagen visual

Los niños tienen una imaginación fabulosa. Vosotros, como padres, seguramente habéis visto cómo la atención de tu hijo puede ser absorbida cuando contáis una historia con convicción. Podéis, por lo tanto, utilizar este método durante el cuidado o la crisis, cambiad la atención de vuestro hijo de la "zona del dolor" ayudándolo a sumergirse en su mundo imaginario.

Ejemplos: lugar o actividad favorita, mirar las nubes, escuchar música, estar en una alfombra voladora, respirar...

  • - Mira las nubes
  • - Escucha música
  • - Respira

Fuente: Hospital Universitario Robert Debre

Y tu, ¿qué técnicas utilizas con tu hijo?