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EHGNA: ¡todo lo que necesitas saber sobre la enfermedad del hígado graso!

Publicado el 10 jun. 2022 • Por Candice Salomé

La esteatohepatitis no alcohólica es una patología crónica que afecta a 1 de 4 personas en España.  

Se define como la manifestación hepática de una disfunción metabólica y representa la forma más grave de la enfermedad del hígado graso, también conocida como esteatosis hepática no alcohólica (EHGNA o NAFLD, en inglés). 

¿Qué es la esteatosis hepática no alcohólica (EHGNA)? ¿Qué es la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA)? ¿Cuáles son sus causas y síntomas? ¿Cómo se pasa de EHGNA a EHNA? ¿Y cuáles son las complicaciones? 

¡Te lo contamos todo en nuestro artículo! 

EHGNA: ¡todo lo que necesitas saber sobre la enfermedad del hígado graso!

¿Qué es la esteatosis hepática no alcohólica (EHGNA) y cómo se desarrolla? 

La EHGNA (o NAFLD "non alcoholic fatty liver disease") o enfermedad del hígado graso se caracteriza por una acumulación anormal de grasa intrahepática en ausencia de un consumo excesivo de alcohol.  

La esteatosis hepática no alcohólica (EHGNA) afecta al 25% de la población mundial y se ha convertido en la principal causa de enfermedad hepática crónica. 

La EHGNA abarca un amplio espectro de lesiones hepáticas en las que pueden distinguirse dos entidades principales: 

  • La esteatosis aislada o acompañada de una mínima inflamación lobular (NAFL por "non alcoholic fatty liver" o HGNA por "hígado graso no relacionado con el alcohol "). Por lo tanto, la HGNA presenta poco o ningún daño en el hígado. No suele progresar hasta el punto de causar complicaciones hepáticas, pero puede causar dolor debido a la hipertrofia del hígado. 
  • Y la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA o NASH pour “non alcoholic steatohepatitis"). Se define por la presencia de esteatosis con inflamación lobular y abombamiento de los hepatocitos (células que realizan las principales funciones metabólicas del hígado). La EHNA corresponde a la forma agresiva de la enfermedad, favoreciendo la acumulación de fibrosis en el parénquima hepático con evolución hacia una cirrosis y sus complicaciones

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La esteatosis (HNGA) se produce en individuos que consumen crónicamente un exceso de calorías con un estilo de vida sedentario, sin un consumo significativo de alcohol

Así, el exceso de calorías se almacena en las células del hígado en forma de lípidos, lo que da lugar a un hígado que contiene más de un 5% de grasa y tiene un aspecto amarillo pálido. 

La EHNA se produce cuando la acumulación de grasa en el hígado es demasiado importante. Esto conduce a una inflamación crónica y al daño celular (llamado balloning). En esta fase de la enfermedad, los pacientes tienen un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular. 

El balloning crónico y continuo así como la degradación celular conducen a la acumulación de tejido cicatricial no funcional (denominado fibrosis). Esto acaba provocando una pérdida de la función hepática. Este estadio se denomina cirrosis o fibrosis en estadio 4

Cuando los pacientes alcanzan el estadio de cirrosis relacionado con la EHNA, presentan un mayor riesgo de padecer una enfermedad hepática terminal. Entre ellas se encuentran: la pérdida de la función hepática (descompensación), la insuficiencia hepática y el cáncer de hígado. Estos pacientes también tienen un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cáncer (todos los cánceres). 

¿Cuáles son los síntomas de la EHGNA? 

La mayoría de los pacientes son asintomáticos. Sin embargo, algunos pacientes experimentan fatiga severa, malestar o molestias en el hipocondrio derecho del abdomen

La hepatomegalia (aumento del volumen del hígado del hígado) se observa en aproximadamente el 75% de los pacientes. 

Además, puede desarrollarse una esplenomegalia (aumento anormal del volumen del bazo) si existe una fibrosis hepática avanzada. Este suele ser el primer signo de hipertensión portal. Se trata del aumento de la presión sanguínea en la vena porta. Se debe principalmente a la obstrucción en el hígado, relacionada con la cirrosis, que impide el paso de la sangre a través de él. 

Además, los pacientes con cirrosis por EHNA también pueden ser asintomáticos. Es posible que no muestren los signos habituales de cirrosis relacionados con el consumo excesivo de alcohol. 

¿Cómo se diagnostica la esteatosis hepática no alcohólica? 

El diagnóstico de la EHNA debe sospecharse en pacientes con un síndrome metabólico como la obesidad, la diabetes de tipo 2, la hipertensión o la dislipidemia (niveles elevados de lípidos), así como en pacientes con anomalías biológicas inexplicables que sugieran una hepatopatía (término genérico para referirse a la enfermedad hepática sin especificar el tipo de daño ni prejuzgar su origen). 

Puede ser difícil diferenciar la esteatosis simple de la EHNA. La elevación de las enzimas hepáticas no es un indicador sensible que permita identificar la EHNA. 

Además, un síndrome metabólico asociado a una ferritina elevada aumenta la probabilidad de que un paciente tenga EHNA en lugar de una simple esteatosis. 

Para efectuar un diagnóstico claro, se necesitan pruebas sólidas de que el consumo de alcohol no es excesivo. Esto puede hacerse mediante un historial corroborado por amigos y familiares, por ejemplo. 

Las pruebas serológicas deben mostrar la ausencia de infección por los virus de la hepatitis B y C

Existen varios exámenes adicionales que pueden utilizarse para confirmar el diagnóstico de la esteatosis hepática no alcohólica: 

  • Ecografía abdominal: muestra la estructura del hígado y busca posibles fibrosis, 
  • Biopsia hepática: es el único examen que puede certificar el diagnóstico de la EHNA y evaluar su gravedad. Sólo se realiza cuando es imprescindible, ya que es un procedimiento que puede dar lugar a complicaciones como dolor, hemorragias o infecciones. Las muestras de punción se someten a un estudio anatomopatológico (análisis microscópico de las células o tejidos extraídos de un órgano). 
 

Las recomendaciones de la

European Association for the Study of the liver (EASL) proponen un seguimiento estricto mediante pruebas no invasivas: 

  • Cada 2-3 años para pacientes con HGNA/NAFL sin factores de riesgo de progresión, 
  • Cada año para los pacientes con EHNA/NASH y/o fibrosis. 
  • Cada 6 meses para los pacientes con cirrosis relacionada con la EHNA/NASH. 

La búsqueda de nuevos fármacos es actualmente muy activa en el campo de las esteatosis hepáticas. Especialmente porque la sedentarización de la población aumenta el número de casos. 


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avatar Candice Salomé

Autor: Candice Salomé, Redactora de Salud

Candice es creadora de contenidos en Carenity y se especializa en la redacción de artículos de salud. Le interesan especialmente los campos de la psicología, el bienestar y el deporte. 

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