https://www.carenity.es/static/themes-v3/default/images/es/header/diabetes-tipo-1.jpg

Pacientes Diabetes tipo 1

0 respuesta

11 visualizaciones

Temática de la discusión

Miembro Carenity • Animadora de la comunidad
Publicado el

Esta es una pequeña revolución en el mundo de la investigación de la diabetes tipo 1: un estudio realizado por el equipo del Inserm dirigido por Roberto Mallone en el Instituto Cochin (Inserm, CNRS, Universidad Paris Descartes) cuestiona el papel otorgado al timo en la selección y eliminación de los glóbulos blancos asociados con la diabetes tipo 1 y revela que todos somos autoinmunes.

laboratoire-1518796938.jpeg

Estos hallazgos cambian nuestra comprensión de los mecanismos de la diabetes tipo 1 y sugieren nuevas estrategias terapéuticas para combatir esta enfermedad. Estos trabajos se publican en la revista Science Immunology.

En la gran familia de glóbulos blancos, los linfocitos son responsables de la respuesta inmune durante las infecciones. Entre ellos, los linfocitos T son responsables del reconocimiento y de la destrucción específica de los patógenos. Estos linfocitos extraen la "T" de su nombre del timo, el órgano de paso entre su lugar de nacimiento, la médula ósea, y su entrada en el torrente sanguíneo.

Hasta hoy, se pensaba que el timo era un lugar de maduración y selección de linfocitos T y, en particular, de una subcategoría rara (¡de 5 a 10 solo para 10 ml de sangre!) involucrada en la diabetes tipo 1 (DT1): los linfocitos TCD8 + (LTCD8+). Estos linfocitos autoinmunes se activan cuando se reúnen por primera vez algunas proteínas características como las de las células pancreáticas β, lo que las llevará a considerarlas indeseables y destruirlas.

Hasta ahora, se aceptaba que el timo "mostraba" a los LTCD8+ los fragmentos de proteína característicos de las células β pancreáticas con el fin de preactivarlos, detectarlos y eliminarlos. Se supuso que, en el caso de DT1, la selección del timo estaba alterada, y que si un timo sano filtraba casi todo el LTCD8+, el de una persona diabética dejaría pasar mucho más al torrente sanguíneo.

Todos somos autoinmunes

Sin embargo, al comparar muestras de sangre sana y DT1, los investigadores de Inserm pudieron observar que no solo la sangre de sujetos sanos tenía LTCD8+, sino que también contenía tanto como la de los diabéticos. Estos resultados inesperados cuestionan el papel del timo en la selección de las células T: su presentación de fragmentos β a los LTCD8+ no conduce a su eliminación, su selección es incompleta e ineficiente.

Este descubrimiento implica un hallazgo sorprendente: todos somos autoinmunes. De hecho, este es el precio a pagar por estar bien protegido contra amenazas infecciosas, ya que los LTCD8+ preservados por el timo también pueden reconocer fragmentos de proteína microbiana similares a los de las células β (se llama "reconocimiento cruzado").

Pero si todos somos autoinmunes, ¿por qué no somos todos diabéticos? Según Roberto Mallone, investigador del Inserm en el Instituto Cochin que dirigió este estudio: "El próximo desafío es comprender mejor los ingredientes que transforman la autoinmunidad "benigna" de todos en DT1. Esto podría ayudar a detectar la DT1 en una etapa muy temprana y desarrollar terapias para restaurar la autoinmunidad a su estado benigno".

Dos hipótesis principales están siendo estudiadas: la primera es que las personas sanas, a diferencia de las personas diabéticas, podrían mantener su LTCD8+ bajo control, ya sea a través de otras células T reguladoras que desempeñarían un papel de "policía" o gracias a una activación débil de LTCD8+. La segunda hipótesis se basa en una vulnerabilidad potencial de las células beta diabéticas, lo que llevaría a su detección como indeseable por LTCD8+, o su autodestrucción.

Fuente: Inserm