Vivir con asma

La observación de determinados consejos prácticos permite reducir la carga alergénica y mejorar la calidad de vida de las personas que padecen asma.

/static/themes-v3/default/images/default/info/maladie/intro.jpg?1516194360

Cuando se ha tenido la suerte de identificar el alérgeno o alérgenos responsables de las crisis, es crucial proceder a su eliminación lo más exhaustivamente posible, a fin de tener un mejor control de la enfermedad. Si se trata de un alérgeno alimentario, es necesario suprimirlo de la alimentación. En el caso de una alergia ambiental, cuanto más débil sea la carga alergénica del ambiente, más satisfactorio será el control de la enfermedad. 
 
Debe hacerse todo lo posible para que las mucosas susceptibles de ser agredidas por los alérgenos comunes estén protegidas. Estas medidas de prevención atañen en primer lugar a la vivienda, donde será necesario deshacerse de una serie de «trampas atrapapolvo». 
 
Los agentes responsables de la alergia ambiental son, por orden de capacidad patógena:
- Los ácaros: 50 a 60 % de los casos.
- El pelo y faneras de los animales: 25 a 30 % de los casos, con predominio de los gatos.
- Los hongos ambientales: alrededor del 15 % de los casos.
- Finalmente, las cucarachas y sus heces (10 %). 
 
Entre los elementos que pueden influir en el desencadenamiento y evolución de la enfermedad asmática, el ambiente inmediato ocupa un lugar preponderante. En primer lugar, se debe airear la vivienda el mayor tiempo posible y aspirar el suelo y los muebles lo más a menudo posible. Se deben eliminar las moquetas y alfombras de las paredes y los suelos. 
 
Se debe combatir la humedad y el moho en general. El dormitorio es un lugar plagado de peligros para una persona alérgica. Colchón, edredones, almohadas, colchas y sábanas deben recibir un tratamiento específico. Una solución eficaz son las fundas antiácaros lavables. 
 
Por lo que respecta a los animales domésticos (gatos, perros, cobayas, conejos, hámsteres) lo ideal es evitar introducirlos en la vivienda si alguno de los miembros de la familia padece alergias.
Algunos consejos prácticos y fáciles de llevar a cabo:
- Intentar identificar los alérgenos responsables de las crisis de asma.
- Ventilar el interior del domicilio y reducir el grado de humedad, responsable de la proliferación de ácaros y hongos.
- Seguir rigurosamente el tratamiento médico. 
 
Una vez controlada la enfermedad, no existe ninguna limitación para el desarrollo de cualquier tipo de actividad social, deportiva o profesional, aunque se deben tomar las precauciones necesarias, como por ejemplo llevar siempre encima su broncodilatador inhalado en caso de realizar una actividad que pueda causar disnea. 
 
La mejora de la calidad de vida de los pacientes pasa por estar mejor informado sobre la enfermedad y sus tratamientos, pero también por mejorar el conocimiento por parte de la familia y el entorno del paciente.

¿Te gustaría saber más sobre esta condición?

Únete a los 76 000 pacientes inscritos en la plataforma, infórmate sobre tu enfermedad o la de tus allegados y comparte con la comunidad

Es gratuito y anónimo