Esclerosis múltiple: investigación y nuevos tratamientos

La esclerosis múltiple es, hasta la fecha, una enfermedad incurable.

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Algunos nuevos tratamientos para luchar contra la esclerosis múltiple y su progresión se encuentran en fase de investigación y son prometedores para el futuro de los enfermos.

En enero de 2018, un nuevo fármaco obtuvo la autorización de comercialización para su uso en pacientes con esclerosis múltiple de tipo recurrente-remitente y de tipo primario progresivo. Se trata de un anticuerpo monoclonal. Este fármaco permite reducir la cantidad de linfocitos B responsables de la destrucción de mielina en los pacientes. Nos referimos al Ocrevus® (ocrelizumab), que ha demostrado su capacidad para limitar la progresión de la enfermedad, así como para reducir en un 50 % la tasa de recaídas de la EM remitente-recurrente. Tan solo se administra una vez cada seis meses por vía intravenosa.

Otro fármaco que cuenta con una autorización temporal de uso es el Qizenday® (biotina). Se indica en adultos para el tratamiento de las formas de esclerosis múltiple progresiva, primarias o secundarias. El principio activo del fármaco es la biotina, también llamada vitamina B8. Su mecanismo de acción podría tanto favorecer la mielinización como reforzar los aportes de energía durante la transmisión de los impulsos nerviosos.

La investigación en la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad compleja y multifactorial. El desarrollo de nuevos fármacos debe basarse en distintas disciplinas.

En la actualidad, los investigadores se centran principalmente en la inmunología. La inmunología estudia el componente biológico que permite a un organismo luchar contra los agentes infecciosos como virus o bacterias. Los estudios son esperanzadores y han permitido demostrar que los responsables de las lesiones en la mielina son varios; entre ellos, se cuentan los linfocitos, los anticuerpos y otras moléculas secretadas por el organismo. Sus efectos desencadenan la formación de las placas de desmielinización que se observan en la EM.

Los investigadores también se apoyan en la neurobiología. La neurobiología se encarga de estudiar el sistema nervioso central y el periférico. El objetivo de dichos estudios es hallar sustancias capaces de proteger los axones que se ven afectados en la EM.
No puede existir un avance en estas disciplinas si los investigadores no pueden conocer la composición de los tejidos cerebrales y neurales. Por esta razón, además de las investigaciones en el campo de la biología, hoy día se realizan otros estudios con el fin de optimizar los sistemas de captura de imágenes actuales, como la RMN.

Fuentes:
- HAS
- ARSEP
- VIDAL
- ANSM
- Eurekasanté

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